La concepción de esta genial naturaleza muerta, que puede situarse entre las más bellas del autor, es al tiempo una de las que mejor representan, en el arte barroco, la tardición de refinamiento y exquisitez que puede desplegarse utilizando elementos dispares basados en materiales distintos pero felizmente armoniazados en aparente desorden. 

La sensación de espacio ha sido conseguida de manera tan acertada como sutil al integrar todos los elementos en una admirable diagonal lograda por medio de la gradación de luz sobre una pared en la que hay trazada una hornacina de casi imperceptibles perfiles, una mesa que sustenta los elementos que protagonizan el cuadro y la proyección de estos mismos hacia el espectador, superando, en un equilbrio  inestable, el límite del plano que le sirve de apoyo real. Al efecto general de concatenación de volúmenes, contribuyen las piezas hábilmente contrastadas tanto en colores como en texturas resultantes de su dispar naturaleza: tejidos, cáscaras, pulpa, metales lisos y repujados, vidrios, cerámica, papel, cuero y demás pormenores cualitativos, evidenciados con el deseo de una consideración excepcionalmen te táctil. 

Pertenece a un momento culminante en la producción de Heda, cuando crea obras verdaderamente únicas. En su deseo de innovación extrajo ideas de infinidad de asuntos y combinó materias muy contrapuestas. Es revelador señalar la estrechísima relación entre esta obra y otra que publicó Bergstrom ( 1956,p. 145, lam. IV) como de Jans Jansz. den Uyl en la colección de Niels Olesen de Copenhague (tabla, 91 x 72 sin firma, fechada en 1633). Curiosamente la madrileña y la danesa obedecen a un esquema composi ti­ vo semejante, con disposición de objetos y tratamientos análogos; incluso en la distribución de volúme­ nes hay un paralelismo sorprendente, acentuado en la concepción de los fondos, definido en el cuadrode Copenhague por una hornacina y una pilastra.En lo concerniente a objetos raros y precisos ambos pueden establecer un peculiar lazo técnico y cualitativo con otra pieza, firmada y fechada por Heda en 1638, de una colección particular de Hamburgo, así como una pintura de características similares de Boston. Sin embargo, este cuadro tiene mayor correspondencia técnica y compositiva con «Bodegón con jamón y objetos de plata» (Museo Pushkin,  Moscú, firmada y fechada en 1649).Teniendo en cuenta las dimensiones similares y la compensada estructuración de ambas, tal vez pueda hablarse, después de la cronología confirmada que traigan otras investigaciones, de que formen pareja.

«Bodegón»
Tabla, 93×80 cm
Colección privada española

Willem Claesz. Heda
(Haarlem 1594-Haarlem 1680)