Las copias de obras de arte han en el mercado durante años.Los pintores famosos son las primeras víctimas de la imitación. Se utilizan métodos científicos y prácticos para distinguir la pintura original de una copia. En el caso de las obras de arte importantes, es imprescindible ponerse en manos de un experto. 

 

El primer índice es el precio del producto. Si está hecho por un artista prestigioso, el cuadro debe ser relativamente con un valor a corde con su calidad y categoria. Tenga en cuenta que el precio de un cuadro siempre aumenta con la longevidad de la reputación del artista. Así que, la cantidad ofrecida por el marchante de arte por sí sola debería ser suficiente para hacerte consciente de esto. Para los compradores no profesionales, es aconsejable comparar los precios y pedir consejo a un especialista en arte. 

 

Aparte del precio, la edad del cuadro es un indicador valioso. Tómese el tiempo necesario para asegurarse de que el estado físico del cuadro corresponde a la edad que le atribuye el marchante o vendedor que le ofrece la obra.

Si el objeto en cuestión data de hace mucho tiempo, preste atención a los signos de deterioro: con el paso del tiempo, los colores se desvanecen, el soporte se debilita y el lienzo se daña.

Otra forma de verificar la autenticidad de una pintura histórica es verla en un museo y luego compararla con el modelo publicado en el lugar de venta. Si no hay una coincidencia perfecta, o rasgos similares, característicos del pintor, se puede tratar de una copia. 

Antes de pagar por una obra de arte sin documentación que acredite la legitimidad de ésta, es mejor buscar el consejo de un experto. Puede dar una opinión libre y fotográfica sobre el valor de su pintura, así como sobre su datación o atribución. Si usted sigue desconfiando, es escéptico, puede contratar a un experto en arte, un perito que realice un estudio más profundo, así saldrá de dudas.